Durban, otra oportunidad perdida

Vigilancia y Control
Publicado en Martes, 13 Diciembre 2011
AddThis Social Bookmark Button

Un fracaso detrás de otro, Copenhague, Cancún y ahora Durban.  Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Rusia o la UE, han decidido sacrificar los derechos humanos de millones de personas. Contra toda ética los contaminadores del mundo han impedido una vez más llevar a cabo acciones reales, ambiciosas y urgentes para frenar el calentamiento global, así como prevenir sus graves consecuencias socioambientales, priorizando el rescate de los bancos y del sistema financiero con la ampliación del irreal y nada útil del mercado de carbono.

La maratoniana reunión de Durban ha llegado a un mínimo e insuficiente acuerdo consistente en posponer la firma de un compromiso de reducción de emisiones en el año 2015 que sería aplicable en 2020.

La falta de voluntad política y la degradación del nivel de ambición en Durban refleja también el fracaso del actual sistema político para hacer frente a la crisis ambiental, debido a los intereses económicos de los grandes lobys de los combustibles fósiles.

 El documento final de la cumbre es un fraude y una traición a la necesidad de cambiar el actual modelo de producción y consumo, ignorando el reclamo por la justicia climática de las organizaciones sociales.

Los representantes de los 192 países que han asistido a la cumbre de Durban aprobaron prorrogar los compromisos establecidos en el Protocolo de Kioto, después de dos semanas de arduas negociaciones. Con este acuerdo, una parte de los países desarrollados tendrán que rebajar sus emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. Sin embargo, en este acuerdo no se encuentra Estados Unidos, uno de los países más contaminantes.

Los bloqueadores, liderados por EEUU, han tenido éxito en la inserción de una cláusula fundamental que podría evitar que el próximo gran acuerdo climático sea legalmente vinculante". Es inaceptable que los gobiernos no hayan hecho prácticamente nada en Durban. La culpa del fracaso es propiedad de EEUU, Japón, Rusia y Canadá. Los tres últimos se han negado a asumir nuevos compromisos de reducción de emisiones de CO2 en la segunda parte de Kioto.

Los países ricos pretenden solucionar el problema con la creación de un fondo monetario de 100.000 millones de dólares, intentado así comprar las voluntades de otros países que podrían ser receptores de esta partida. Con esto se visualiza una vez más el intento de compra por parte de los países ricos de la voluntad de los países pobres, que serían realmente los que más padecerán los desastres provocados por el Cambio Climático.

Hablan de dinero y no de soluciones ante la previsible subida de temperatura que podrían llegar a 5°C. Esta subida se traduce en un grave impacto ambiental y quizá alcanzar el punto de no retorno.

A esta mala noticia todavía se le debe sumar la cada vez más importante explotación de nuevos pozos petrolíferos en zonas donde el impacto directo es muy importante, como en el Casquete Polar Ártico o la Amazonía, con graves consecuencias ambientales a escala global.

Joomla 1.6 Templates designed by Joomla Hosting Reviews

Utilizamos cookies para mejorar la experiencia de navegación. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Saber más.

Acepto las Cookies de este sitio web.