Miguel Serrano: ‘El problema de África no es el ébola, sino la malaria’

Red Internacional de Escritores por la Tierra
Publicado en Martes, 12 Agosto 2014
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El viernes 8 de agosto, el presidente de la ONG Todos son inocentes, Miguel Serrano, aterrizaba en España. Llegaba después de un largo viaje que inició en Sierra Leona, país al que llegó el pasado mes de julio y en el que desarrolla su labor humanitaria desde hace 9 años. Aunque su plan era permanecer allí dos meses, tuvo que partir precipitadamente debido a la expansión del brote del virus del ébola.

Serrano, fotógrafo y miembro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra (RIET), nos explica en esta entrevista su visión personal de este conflicto que tantos interrogantes ha despertado alrededor del mundo.

 

 

-Miguel, ¿cómo conseguiste regresar a España?

El día 4 de agosto la British Arways canceló todos sus vuelos, dejando a nuestro equipo tirado. Nosotros estamos situados en la península de Lungi, muy cerca del aeropuerto internacional. Mi idea era aguantar allí todo lo que pudiese porque había que transmitir una imagen de tranquilidad, ya que lo peor que podíamos hacer es sembrar el pánico. Las personas del proyecto Todos somos inocentes fuimos las únicas que nos mantuvimos allí. Los cuerpos de paz americanos y británicos fueron los primeros que se evacuaron. Pero entonces empezó a correr el rumor de que iban a cerrar todas las líneas aéreas, así que teníamos que buscarnos la vida para marcharnos.

-¿Cuál fue vuestro siguiente paso?

British Arways me había buscado una salida hasta Heathrow (Londres) a través de Ghana, pero su presidente anunció que también iba a cerrar los aeropuertos del país. Al final, entre mi familia y mis contactos con la organización, conseguí un vuelo con la compañía Gambia Bird, con la que puede volar a Senegal y de allí a Madrid. Aterricé en Barajas el día 8 de agosto, cuando todo el mundo hablaba de la expansión del brote del ébola.

-¿Fueron duros los controles antiébola en los aeropuertos?

Para nada. En el Aeropuerto de Lungi te miden la temperatura, te piden que te laves las manos en todo momento y poco más. Como si no pudieras tener fiebre y que sea porque estás resfriado u otras cosas… En Senegal no hubo el más mínimo control y en Barajas tampoco, porque como Senegal no es un país afectado, no consideraron conveniente hacerme las pruebas. No es serio para nada. Y allí en África el tema está muy mal gestionado y la información es muy mala. La culpa es de la Organización Mundial de la Salud y de los presidentes de allí, que no han sabido gestionar la crisis.

-Explícanos un ejemplo.

Hubo un día concreto en que no nos dejaron hacer nada: ni viajar, ni hacer visitas, ni prácticamente salir de casa. Lo que querían era que la gente estuviera en su casa y se quedase meditando… Y las autoridades iban casa por casa haciendo visitas explicando que es el ébola. Imagina cómo son allí las cosas.

-¿Cuándo se empezó a hablar allí de ébola?

El brote lo detectaron por primera vez en enero, aunque nadie en el mundo lo supiera. En marzo vendían la moto que estaría solucionado en un par de meses. Y mira cómo está ahora.

-¿La gente en Sierra Leona sabía de la existencia del brote?

Ébola es una palabra tabú allí y los medios de comunicación son muy rudimentarios, así que nadie hablaba del tema. Pero había miedo y nuestra clínica estaba llena de personas, porque teníamos un doctor fantástico. Piensa que en Sierra Leona los hospitales son mataderos, literalmente. El sistema sanitario está destruido, los médicos son muy malos y las infraestructuras dan asco. La gente pobre no tiene ninguna posibilidad de acceder y poder salvar a sus hijos, ya que son de pago, incluyendo los católicos, y muy caros para la gente de allí. De hecho, ese es el gran problema. Cómo va a quedar el país una vez pase todo esto.

-En Europa corren muchas teorías sobre la crisis del ébola y el interés de las grandes empresas farmacéuticas y el dinero que pueden llegar a ganar…

Yo, que lo he vivido en primera persona, opino que el ébola se acabará cuando los americanos decidan que ya está bien de juegos y que han vendido todo lo que tenían que vender. Estoy convencido de que el inicio de la crisis no es casual. ¿Cómo puede ser que aparecieran casos exactamente a la vez en dos puntos separados por 600 más de 600 quilómetros? Es muy sospechoso. Además, en enero ellos ya tenían la información de que había un brote. Ahora que el caso ha estallado, hay un medicamento patentado y la empresa ya está cotizando en bolsa. Esto es un inmenso negocio y los que mueren son aquellos que no pueden pagar.

-¿Y ahora qué?

Hay que ayudar al gobierno de Sierra Leona para cortar la epidemia. Imponiendo condiciones si hace falta. Porque si se expandiera al sur, hacia Nigeria, el problema sería muy grande, ya que ese país es un auténtico barril de petróleo, ahora mismo está viviendo una guerra religiosa y es la zona más contaminada del planeta. Si le virus se expande a Nigeria, no se parará nunca.

-¿Y si llegase a Europa?

Europa no corre ningún peligro. Tenemos un sistema sanitario impensable para los africanos. Para ellos sí que es un problema, aunque no es el verdadero problema.

-¿Qué quieres decir?

Nuestro problema en Sierra Leona jamás ha sido el ébola, sino la malaria, que este año viene tarde pero más mortal que nunca. Es la quinta causa de mortalidad en el mundo. El ébola en medio año ha matado un millar de personas, mientras que la malaria acabará en todo el año con más de 600.000 vidas. Y eso que allí podemos salvar al 90% de los afectados, ya que el coste es de sólo un euro. Pero bueno… parece ser que ahora sólo preocupa el ébola. Nosotros atendíamos de malaria a unos 50 niños diarios, pero como ahora no estamos allí… ¿alguien se hará cargo de ellos?  Es una pena…

-¿Qué planes de futuro tienes?

Yo espero poder volver en octubre. Ahora estoy en España buscando refuerzos médicos para poder estar allí cuando sea posible.

-¿Cómo ves el futuro de Sierra Leona?

Muy mal. Y eso que es un país rico por los recursos que tiene. Pero el índice de pobreza es brutal. Además, ahora se han ido de allí personas que mantenían las instalaciones mineras y eso provocará que falte más de todo. El país se va a empobrecer muchísimo más. Esperemos que la Organización Mundial de la Salud sepa actuar y elegir a las personas adecuadas para hacer llegar ayuda y regenerar el país sin que el dinero caiga en manos de los corruptos.

-No te he preguntado cómo fue la reacción del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Nos ignoraron. Yo me puse en contacto telefónico y por correo electrónico con ellos explicando mi situación, y todavía estoy esperando a que me contesten. Si dependiese de ellos, todavía estaría allí… Como decimos nosotros, no es el Ministerio de Asuntos Exteriores, sino el Ministerio de Asuntos pa’fuera...

Si queréis más información, visitad la web de Todos son inocentes.

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